
ANTES DEL AMOR
Antes del amor eramos dos perdidos buscándose entre sí en la inmensidad del universo.
Antes del amor,sin darme cuenta ya te amaba.
Pedro Ledesma
Dibujo en grafito

Porque no soy perfectamente normal, pero a su vez soy compatible con este mundo que me rodea, puedo decir que estas situaciones nos pasan a todos. Sólo que algunos tenemos el valor de reconocerlas y el agrado de vivirlas. Porque no hay nada mas lindo que sentir el sano odio y alegrarse de estar vivo.
Pedro Ledesma
SITUACIONES COTIDIANAS 1
Guiados, como ganado, por unos postes plásticos con una cinta retráctil, siempre realizamos los mismos hábitos: Un silencio de templo tibetano, la cara de desconsuelo mirando al piso y el avanzar desganado, como el de ofrenda de sacrificio. Nunca una sonrisa. ¿Por qué sonreír, realmente?
El repentino sonido de un teléfono celular, hipnótico, nos saca del letargo y nos sentimos aliviados de no ser el dueño del aparato, a quien ahora reprime el oficial del establecimiento. No importa cuantas veces nos lo digan, siempre dejamos el teléfono encendido aunque esté prohibido.
Mientras tanto, la fila sigue su avance. Imperceptible. Quizá uno o dos pasos, pero que acarrean consigo un alivio irracional, pero digno de un festejo interno. ¡Avanza!
Es inevitable, la aparición de la mujer con un embarazo que parece de veintiséis meses o la jubilada, cuya edad se asemeja a la del bíblico Matusalén, despierta nuestros más dormidos instintos asesinos. Un odio tan grande como vergonzoso.
Al acercarnos, la ansiedad va devorándonos. Dirigimos una última mirada a la interminable fila a nuestras espaldas, y una sensación extraña, entre regocijo y compasión, nos invade al observar a la persona que acaba de sumarse a la eterna fila.
Por fin, una caja se libera y nos dirigimos hacia allí. Un rápido intercambio de facturas, dinero y comprobantes de pago y nuestro trámite concluye. Tan rápido, que nos plantea la duda de qué será lo que vienen a hacer los demás que se demoran tanto. Y a su vez, nos deja la certeza de que no importa de que trámite se trate, el nuestro siempre es el más rápido y sencillo.
Y así, con una triunfal sonrisa (ahora si sonreímos), nos retiramos del local hasta el siguiente mes, donde todo será muy similar.