Pedro Ledesma
Letras
Siempre pensé que lo que amaba era la música, que amaba los acordes de una guitarra vibrando con armonía en los dedos y el corazón, las escalas que danzan por el mástil de un bajo llenando de ritmo la canción, o la precisión de la batería, que marca el tiempo como un reloj suizo.
El sentimiento que genera con su fuerza un Mi mayor, las tristezas y melancolías de un Sol menor, el La, que despierta diferentes sensaciones según su variación, un silencio.
Pero cuan equivocado estaba. No es la melodía lo que me atrae de una canción, o al menos no lo que lo hace en medida mayor, sino lo que sus letras tienen para decirme, los lugares a los que puede llevarme, o esa inexplicable sensación de sentir que esa canción está narrando mi situación, mis sueños, mis llantos, mis sentimientos.
Soñar con algún día poder hacerlo. Que algo tan bello como “Ojala” se deslice de mi mente a mi mano, de mi puño al papel.
Poder contar historias sobre viejos y nuevos amores; sobre fulgentes soles, que brillan incluso después del ocaso. Narrar sobre idas y vueltas, sobre injusticias y guerras.



